jueves, 7 de octubre de 2010

2*

2*

Ya había pasado tiempo, hace como dos meses que el nico había llegado y eso para mi es mucho tiempo, ¿he dicho que había pasado tiempo? Bueno, lo cierto es que todo ya estaba normal, ahora ya no tengo a un compañero bipolar, él es igual en todo momento, especialmente burlesco, es yunta con el Claudio y molestan a cada rato. [¬¬]

Íbamos de camino a la multicancha para hacer ed. Física, él iba adelante mío yo mas atrás escuchando música, de repente no se que me dio por mirarlo cuando, en un segundo estaba parado y al otro estaba tirado en el suelo. Yo pensé que se había caído, así que me adelante como estaba, iba llegando a su lado cuando veo que solo se estaba amarrando los zapatos. Obviamente quede “ah?”, menos mal que no le alcance a preguntar si estaba bien. Cuando se termino se abrochar los zapatos se paro súper rápido, casi me pega con su cabeza en la nariz.

- Hola – le dije yo, obvio, si no voy a decir nada tengo que decir algo.

- Ah, hola! – estaba de buenas.

- Oe nico, ¿Cómo era eso de…?

- Jeser-

- ¿Cómo?

- Dime Jeser, es que todos me conocer por ese nombre, en mi casa, en la calle, mis vecinos me dicen Jeser.

- ¿¡y por que me deci eso ahora?! llevo no se cuanto tiempo diciéndote Nicolás.

- Jeser –

- Ahhhh, weno ya… y porque Jeser?

- Es mi segundo nombre, casi nadie me dice el primero

- Aquí todos te dicen el primero-

- Por eso te digo que me digai Jeser.-

- Y no se te ocurrió decir cuando llegaste que te dijeran Jeser

- Y para que?

- ¿Cómo que para que?¡¡¡ pa que te digan Jeser!!!

- No le encuentro la razón a lo que dices.

- Ahhh, ¡nada!- weon, esa era la única palabra que se me ocurría, no pero es que ese era un weon con apellido era MUY weon. O es que acaso no podía acordarse de lo que había dicho hace 2 segundos, hasta un pez tiene mas memoria que eso. Que raro era.

Tenia ganas de preguntarle su estado mental pero eso hubiera sido muy en mala así que no le dije nada, solo seguí caminando con el al lado y me dirigí a lo mejor que se hacer…ed. física porque yo soy un demon para eso, lo único por decir así pro de la clase es que tenemos dos profesores eso si uno se va con las niñas y el otro se queda con nosotros; así mitad y mitad de cancha para cada uno y al final de la clase un partido hombres contra mujeres a las quemadas, donde casi siempre por no decir siempre ganamos nosotros.

¡Pero!, de ahí viene la parte picota de la historia. Casi siempre cuando ganamos un grupo de chicas van y cortan el gas de las duchas de los hombres [TT^TT] odio bañarme con agua helada, ese es mi talón de Aquiles. Gracias a ala ese día no habían cortado el gas, así que me bañe rápido y me iba a ir cuando desgraciadamente sin que yo quisiera “ese” sujeto con memoria de pescado me llamo la atención y dejo en mi cabeza un enorme signo de pregunta.

Estaba en la esquina del baño como esperando algo. Y para que? Si había cuatro duchas vacías. O sea, las cuatro de afuera porque las con cubículo seguían ocupadas... en esas sale el agua mas calientita de lo habitual. Siempre buscaba esas pero prefiero ser rápido, quizás él lo llevaría mas al extremo, pero nadie se alharaquera demasiado, nunca tanto. Si no esperaba eso entonces que, pudor? Matate estamos todos en confianza, bueno no eso sino que a nadie le importa. No me iba a gastar la cabeza pensando pero fue justo en ese preciso momento cuando mi cerebro dejo de hacer la función de pensar y se fue al sector del cerebro encargado de las emociones y empezó a trabajar, conclusión, empecé a tener asco entre comillas no mas porque no soy escrupuloso.

¡Buaj! El memoria de pescado no se va a bañar pensé pero en ese caso, si no iba a bañar se iría. Para que quedarse esperando. No entendía pero la cosa es que no hubo caso, me quedo igual el medio signo de pregunta en la cabeza. Debo acotar humildemente que yo soy muy curioso, así que no importa de lo que se trate siempre me quedare hasta el final con tal de saciar mi curiosidad y por WTFciosa que fuera la respuesta esa vez no seria la excepción. Así que, bueno…me quede espiando al Jeser para ver lo que hacia. Nunca había estado mas expectante por algo, los ojos se me desorbitaban con solo imaginar que pasaría.” Demasiada especulación y poca imagen” pensé y era verdad. El Jeser estaba parado con una esquina del baño sin hacer nada [k9].

Toco el timbre para salir a recreo, yo me había quedado en el baño con el pretexto de que estaba esperando a que el Claudio se terminara de bañar, maldita sea mi suerte realmente se terminaba de bañar. Tuve que salir del baño junto con él que era el último, pero el memoria de pescado se las arreglo para quedarse adentro. Le había dicho al profe que las duchas se desocuparon muy tarde, él lo miro con cara rara pero lo dejo bañarse solo igual ¿Qué clase de profesores irresponsables tenemos?

No!, me negué a perder la batalla real realmente NECESITABA ver lo que iba a hacer ahí, debía saber porque no se bañaba si habían duchas bacías como gente normal y civilizada…¿H2Ofovia?, no lo creo. Obstinadamente dije mientas íbamos caminando hacia la sala con el Claudio.

- ¡Oish!

- Que?

- Se me olvido algo en el baño...toma – le pase mi mochila- ¿me la vas a dejar a la sala? Voy y vuelvo.

- Bueno… ¡apúrate! No soy burro de carga

- Ya oh – partí corriendo.

Llegue rápida y coolmente a la esquina antes de las duchas, sobrepuse un poco mi cabeza de la muralla y vi. El profesor aun seguía esperando a que el Jeser se fuera, eso si, estaba lejos…de los baños casi llegando al casino. Pero igual me pudiera haber visto si iba a las duchas. Lavado sea Jebus llego la otra profe de gimnasia al lado de él y se puso a hablar [puro 1313]. Estaba totalmente distraído, ni miraba los baños así que... ¡Ja!, me escabullí hacia ellos a lo mas agente 007.

Llegue y abrí la puerta rápido y muy despacio sin ningún ruido, escuche un pequeño ruido al lado izquierdo, me moví para espiar. Lo vi, estaba abriendo el contenedor del calefón aun no se como logro abrirlo si estaba con candado pero lo hizo. Me había quedado sorprendido, seguí observándolo, luego apago el calefón ( dios! Para que bañarse voluntariamente con agua helada lo seguí mirando) cerro el contenedor y se fue a las duchas, me tuve que esconder. Se metió a un cubículo.

- ¿a lo mejor? Eso era! Quería una ducha cerrada!, que cuatico pensé, pensé antes de que los hechos me hicieran vibrar . Cerro la puerta, yo salí de mi escondite y me quede en medio del baño observe la ducha, se veía su silueta quitándose la ropa… ¡y quedo mas flaco! Eso era posible? Si, si lo era; abrió la llave pero no toco el agua, se quedo al lado del chorro que tiraba, como con temor le ponía las manos solamente. Mi teoría del H2Ofovia cobraba peso, pero…solo estaba mirando, solo eso nada más. Seguía mirando como su figura por fin atinaba a entrar en contacto con el liquido transparente y al segundo sentí el ruido de cómo le pegaba a la pared bajando la cabeza como si soportara el dolor mas grande que he podido ver, pego un grito ahogado, se erguía como un gato haciéndole el quite y apretaba los puños fuerte estremeciéndose de dolor

- Ggrrraaaa!- grito no muy fuerte, pero lo suficientemente alto como para que alguien que estuviera en el baño lo escuchara, le encontré sentido a todo pero a la vez quede boquiabierto.

Me había quedado para ver eso…no era algo bueno, me dio miedo quede helado y paralizado escuchando como sufría, al principio pensé que me había pillado, que me gritaba a mi pero al verlo me dio mas miedo que la otra posibilidad. Si era por verlo así prefería que me pillara a que estuviera sufriendo tanto, era tan desgarrador verlo que creí que terminaría llorando yo o sintiendo un poco del dolor que el sentía. Salte, mis pensamientos fueron interrumpidos por un golpe que le dio a la puerta y mientras pasaba la mano dejaba el rastro de no se que pero mas oscuro y espeso que el agua. Me entro pánico…me descoloque de miedo tuve que morderme la mano, no halle que hacer, no era yo… salí corriendo a lo mas que podía de rápido ni me fije si el profe me vio, lo único que quería era salir de ahí.

En matemáticas hacia todo menos prestarle atención al viejo, estaba pensando sobre lo que había visto, algo que jamás debí ver [al menos eso prefería] lo tenia al lado ahora normal, no decía nada, serio sin mirarme. Tenia miedo de hablarle, no lo se era un miedo estúpido pero creí que podía decirme algo peor si le decía lo que había hecho. No lo hice. No sabía que decirle opte por ignorar, tal vez tarde o temprano ya no me acordaría de lo que había pasado.

viernes, 24 de septiembre de 2010

1*

1*


No creo, al menos yo, que alguien se haya percatado de que el Nicolás vivía ahí, y no deberían porque, si la placa de la casa dice específicamente “familia wolridge” y Nicolás se apellida Peña; Nicolás Peña Peña, suerte que para pasar la lista nunca se leen los dos apellidos si no se hubieran dado cuenta…de muchas cosas.

- Oye, ¿viste a los locos nuevos que llegaron al 3º?

- ¿Los gemelos?

- Siii, los medios weones, en todo caso tienen buena pinta…tiran altiro.

- Mh, llegaron con una hermana en 7º, parece, no se si “A” o “B”.

- Oe cállense, terrible copuchentas, sierren el …

Me acuerdo que la petición que no terminó de decir el Claudio fue interrumpida por la llegada de nuestra nueva profesora jefe: “La ballena potoloco”, en todo caso a mi parecer son de ese tipo de personas que son gorditas y amorosas, que te tratan como si fueras su hijo y tiene una voz de tranquilidad, dan unas ganas de abrasarla y de extirparle las mejillas, tiene como ese cariño de madre a flor de piel, claro, todo eso dentro de mi humilde opinión, para otros es solo “la ballena potoloco”.

Si, fue un momento casi inolvidable, los primeros días de clases nunca se olvidan, menos cuando recién entras a media, la crème de la crème, lo grande de los chicos y los chicos de los grandes, eso si que se te termina yendo el encanto cuando te pasan el temario del año, pero bueno eso todavía no ocurría.

- Buenos días chicos, me presento, mi nombre es carolina escobar, hago clases de primeros auxilios, pero este año sere su profesora jefe. A si que, ¿Qué les parece?

- [colectivo] Bieeeeeen.

- Mal

- Daaaaaaa. [colectivo]

- El especial tenia que ser – eso lo dijo la Tamara, siempre hecha en cara al “especial”-

- ¿Quién dijo “mal”?- pregunto la profe-.

Yo dije que había sido el Claudio, acto seguido m gane un gesto “maricon, weon hocicón” de parte de el , pero no me importo, de hecho, me dio risa, me encanta echarlo al agua, por eso el sabe que no puede contar conmigo en caso de confabulación tipo ataquen al señor presidente!

- Como es posible esto, falta de animo de algunos, empezando el año y diciéndome “mal”

- [pequeños susurros de risas]

- ¿Y?...mírense entre ustedes, que hay, ¿no hay nuevas caras?

- … noooooo

En ese preciso instante tocaron a la puerta, como si estuviera escuchando lo que estábamos hablando. La señorita salió, cuchichió palabras con la inspectora mientras había un bulto al lado de ella que no se distinguía por lo borroso del vidrio de la puerta.

La profe entro a la sala, pero esa sombra se quedo afuera. Cuando iba a empezar a hablar de nuevo, se dio cuenta de que no se había movido, salió de nuevo y de forma chistosa y poco ortodocsa le grito desde la puerta a la inspectora que estaba en la esquina del segundo piso.

- ¡Oye!, entra altiro!?

La inspectora solo se limito a asentir con la cabeza, luego yo, admito, bastante expectante por el bulto gire mi cabeza lo mas que pude para ver quien era, solo alcance a ver una silueta delgada con una mochila, me felicite a mi mismo por obtener tanta información después de que casi me disloco el cuello.

Cuando entro la señorita dio aviso, bastante confusa ella también, de que se iba a sumar a nuestra clase otra persona, la cual yo supuse que era esa sombra extraña, lo mal oes que la profe hablaba y hablaba y nunca entraba al bulto a la sala, hasta que la Lucia metió su cuchara.

- Oiga profe, ¿va a dejar a esa persona afuera?

- ¿ah?, ah, bueno claro lo hago pasar, ¡entra por favor!

Esa fue la primera vez que vi al Nicolás, me sorprendió, sobre todo su aspecto, tan desinteresado, su postura. Blanco, enfermamente blanco con el cuerpo fino y delgado; sus ojos eran negros profundos, pero de cerca un tantos húmedos, me hacia pensar que realidad eran azulinos; cuando le llego la luz que traspasaba la ventana se le iluminaron casi formando un hielo al cual le reflejaban todos los colores, verlo así era como ver a los ojos de un recién nacido, aun no definidos, dudosos de que color ser como un lago de cristal. Fue precisamente eso , verlo a los ojos, lo que me hizo sentir algo que jamás había sentido, un presentimiento, algo, un sentimiento de necesidad de hacer algo sin saber que; en el fondo un dulce cosquilleo que me impedía quitarle la vista de encima a sus ojos o a los frágil de su cuerpo, cosa que me molesto bastante, porque sinceramente creí que el bulto que formaba su cuerpo era el de una mujer , o sea que la promesa de una pequeña aventura se me iba por el wáter, aunque sea la del primer beso, que yo encuentro, no es mucho pedir. Una pequeña ilusión para un ingenuo o algo, en vez de eso me trajeron a un loco flaco y choro.

¡Ah!, pero porque digo “choro” si ni siquiera lo conocía, he el problema, como era nuevo tenia que sentarse con alguien. Da la casualidad de que en justo en el curso somos treinta y nueve, o sea que había una persona sentada sola, ese agilao era yo.

Y ahí lo envió la señorita.

- Siéntese con el pablo que esta solo, allá mijito allá, en la esquina, al lado de la ventana, eso ahí.- dijo la profe

Yo estaba sentado en el puesto que da al pasillo porque como esta sentado solo, y llegue súper temprano ese día me estiraba en los dos bancos para dormirme una siesta. Caí en la cuenta de que no iba a quedar en el lado de la ventana cuando el Nicolás se adelanto misteriosamente rápido y tiro la mochila en el banco que da a la ventana, justo cuando yo me iba a cambiar de banco. Me vio y me sonrió, yo humildemente acepte mi derrota por el banco.

Lo bueno y económico de tenerlo como compañero de banco era que, cuando el se iba a sentar yo no tenia que ni si quiera correr la silla, era tan flaco que pasaba igual.

Bueno el segundo y tedioso paso era sociabilizar con el antes de que fuera recreo y que todos se balancearan sobre el para preguntarle cosas. Así que me vi obligado a hablarle, eso si que evitaría mirarlo a los ojos, para evitarme hundirme en ellos otra vez.

- Hola – le dije para tantear

- Hola- me miro casi sin mover la cabeza, me miro de una forma tan…desinteresada ¡mierda! Sus ojos, asi no se podía hablar, no me los podía quitar de la cabeza. Me estaba mirando casi, casi por debajo , de reojo con un pequeño toque de superioridad y eso que el es mas chico que yo, mej enano parao, no espera lo que pasa es que yo soy grande [u.u] de hecho soy el 2º mas alto.

- ¿Cómo te llamas? – le pregunte

- Nicolás

- Ah...seco yo me llamo pablo ¿de que colegio veni?

- De uno que esta lejos- dios santo pero claro si yo se donde queda, hay tan pocos lugares como ese…si te hicieran pasar de curso por decir respuestas obvias él no estaría en este curso yo tendría dos bancos para mi y todos estaríamos felices y sin problemas.

- Mjm, pero ¿Cómo se llama?

- ¿Qué cosa?

- ¡tu colegio!- silencio.

- Eso no importa- volteo la cabeza para no mirarme y con la mano apoyada en la cara se quedo mirando por la ventana.

Era un sujeto bien raro, pero antes había dicho que era choro, eso fue porque antes de que yo le reclamara por ser raro el Claudio, que se sienta atrás mío, le metió conversa.

- Oe choro, ¿como te llamai?- dijo, obviamente el Claudio.

- Nicolás – se dio vuelta hacia el respaldo de la silla dándome totalmente la espalda.

- ¡Shh, wena oh!, siento preferencias- dije yo para quejarme. Se dio vuelta casi saltando de la silla muy chistosamente miro y me dijo muy seriamente.

- Es que era muy pavo – levanto una ceja y su actitud de el niño raro desapareció par mostrar a alguien totalmente normal, lo dijo en tono burlesco y no fuera de que hubiera sido chistoso, sino que la cara de nada que puso agrediéndome con voz seria hizo que el Claudio implotara en risa, una muy expansivamente fuerte.

- ¡jajajajajajajajajaja! ¡weeeena! ¡muy wena! ¡el pavo pablo!

- No era chiste- aj, lo sabia pero aun así eso hizo que el Claudio implorara auxilio para dejar de reír

Después de eso a mi también me entro la risa porque la risa del Claudio no es contagiosa, pero parece que al nico le dio risa esa risa y a mi me dio risa la risa del nico…era demasiado contagiosa. Eso hasta que la profe nos reto. Bueno esa fue la primera vez que lo vi, intrigante y confusa la primera impresión, como si fueran dos personas a veces serio y con tinte melancólico otras serio pero alegre a la vez capas de hacerme reír de algo que me ofende. Lo cierto es que lo único que pensé después del primer día fue- weon, me toco de compañero un loco bipolar- …. Ahora que lo pienso me da risa.